1944

Piedra y cielo

Piedra y cielo

A comienzos del año escolar cambian abruptamente al rector Alejandro Ramos y en su reemplazo el Ministerio de Educación envía al poeta Carlos Martín (1914-­‐2008), miembro del grupo generacional Piedra y Cielo, hecho que favorece el interés del joven costeño por la literatura. Martín, no sólo induce a García Márquez a la lectura de Rubén Darío, sino que lo invita a la casa colonial donde vive, y le presenta a los poetas Eduardo Carranza y Jorge Rojas.

 

El impacto del grupo piedracielista en el joven sería tal que posteriormente diría: “si no hubiese sido por Piedra y Cielo no estoy seguro de haberme convertido en escritor”. Su profesor de español, Carlos Calderón Hermida, seguidor de ese movimiento poético, le sugiere lecturas y lo estimula en la escritura literaria. Todas las noches, antes de dormir, les lee en voz alta a los estudiantes capítulos y novelas, entre las cuales sobresalen La montaña mágica, Los tres mosqueteros, El jorobado de Nuestra Señora de París y El conde de Montecristo.

 

Los buenos tiempos empezaron con Nostradamus y El hombre de la máscara de hierro, que complacieron a todos. Lo que todavía no me explico es el éxito atronador de La montaña mágica, de Thomas Mann, que requirió la intervención del rector para impedir que pasáramos la noche en vela esperando un beso de Hans Castorp y Clawdia Chauchat. O la tensión insólita de todos sentados en las camas para no perder palabra de los farragosos duelos filosóficos entre Naptha y su amigo Settembrini. La lectura se prolongó aquella noche por más de una hora y fue celebrada en el dormitorio con una salva de aplausos.

Vivir para contarla
 

El 28 de marzo, el exrector Ramos, deprimido por el traslado a un colegio de menor jerarquía, se suicida en el Parque Nacional, al pie del monumento del general Uribe Uribe.

Gabo, para una clase, escribe su primer texto narrativo: Un caso de sicosis obsesiva, relato acerca de sobre una muchacha que se convierte en mariposa.

El 18 de julio funda con otros compañeros el tabloide Gaceta Literaria. Órgano del centro literario de los trece, del cual se imprimieron entre cien y doscientos ejemplares y, en el cual, bajo el seudónimo de Javier Garcés, figura el trabajo en prosa “El instante del río”. Ese mismo mes el presidente de la república, Alfonso López Pumarejo es arrestado en el departamento de Nariño por un grupo de altos oficiales de las fuerzas armadas. El rector Carlos Martín es suspendido de su cargo por el Ministerio de Educación por haber publicado en el periódico un artículo con frases subversivas, según el gobierno.

En vacaciones viaja a casa de sus padres que ahora se ubicaba en Magangué. Allí, al parecer, conoce a Mercedes Barcha, de 13 años.

El 31 de diciembre, el diario El Tiempo publica, en su suplemento literario, el poema “Canción”, firmado con el pseudónimo de Javier Garcés, con epígrafe de Eduardo Carranza, y dedicado a una amiga, Lolita Porras, quien había muerto trágicamente poco antes. Es su primera publicación en un diario de circulación nacional.

 

Hitos históricos

 

En un intento de golpe militar, en Colombia, en Pasto, algunos oficiales se levantan y detienen por unos días al presidente López.

Desembarco aliado en Normandía.

En Guatemala renuncia de Ubico y elección de Arévalo.

 

Hitos literarios y culturales

 

José Francisco Socarrás: "Al tercer día de carnaval"; “El recluta Cruz Ullumé”. Rafael Caneva Palomino: "En toa pajte ej lo mijmo". .J.F. Fuenmayor: "Ultimo canto de Juan". Meira Delmar: Sitio del amor. E. Carranza: Azul de ti. J. A. Osorio Lizarazo: El hombre bajo la tierra. Sanín Cano: Letras colombianas. Aparece en La Habana la revista Orígenes. Jacques Roumain: Gobernadores del rocío. J.L.Borges: Ficciones. José Revueltas: Dios en la tierra. Alejo Carpentier: “Oficio de tinieblas”; “Viaje a la semilla”. K.A. Porter: La torre inclinada. M. Lowry: Bajo el volcán. J. V. Jensen es premio Nobel. Stravinsky: Escenas de ballet. Einsestein: Iván el Terrible.