En la librería Scribner's (Nueva York, 1988)
Lectura

La poesía en 10 frases de Gabriel García Márquez

Un decálogo del escritor colombiano sobre la poesía y su influencia decisiva en su narrativa. 

Créditos: 
Foto Hernán Díaz
Redacción Centro Gabo
En sus inicios literarios, mucho antes de dedicarle tiempo completo al cuento y la novela, Gabriel García Márquez escribía poemas. Al principio eran sátiras en verso dedicadas a sus compañeros de clase en el colegio San José de Barranquilla pero luego, cuando fue a estudiar en el frío melancólico del Liceo Nacional de Varones de Zipaquirá, sus poemas se volvieron canciones a la nostalgia y el amor. A Mercedes Barcha, su futura esposa, le escribió un soneto que empezaba:
 
Al pasar me saluda y tras el viento
que da al aliento de su voz temprana
en la cuadrada luz de una ventana
se empaña, no el cristal, sino el aliento
 
Y a Lolita Porras, una amiga que murió trágicamente, le decía:
 
Nadie. Solo tu ausencia
que me duele en las horas.
Mañana tu presencia regresará en la rosa.
 
Era el Gabo adolescente, empapado de la poesía del Siglo de Oro y del movimiento colombiano Piedra y Cielo, liderado por los poetas Jorge Rojas y Eduardo Carranza. Años después, cuando los sonetos fueron reemplazados por la prosa del relato, la poesía siguió estando presente en toda la obra de García Márquez como una herramienta fundamental en la manufactura de la ficción. Ejemplo de ello es la novela El otoño del patriarca (1975), sobre la cual el autor afirmaba que se trataba de un poema cifrado en torno a la soledad del poder y la escritura.
 
Compartimos contigo diez frases con las que Gabo quiso entender la poesía en su propia obra y en los procesos creativos de la literatura en general:

 

1. La escritura: una invocación a la poesía

 
En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte.
 
“Brindis por la poesía”.
Discurso leído durante el banquete de celebración
del Premio Nobel, diciembre de 1982.
 

2. El recurso retórico del novelista

 
Mi interés por la literatura, mi asombro y mi fascinación por la literatura empezaron con la poesía, y soy un gran lector de poesía. Creo que el argumento de la novela es ficción, pero lo que es el recurso retórico para escribirla es un elemento puramente poético; si no, uno no se preocuparía por las palabras, por el significado de las palabras y por la belleza de las palabras.
 
“El barco donde estaba el paraíso”.
Revista Nexos, diciembre de 1993.
 

3. La prioridad de las soluciones poéticas

 
Tengo la tendencia a ir convirtiendo el relato y la novela en poesía. Una aspiración a mi trabajo es el de encontrar más soluciones poéticas que soluciones narrativas.
 
“Gabriel García Márquez entrevista a Pablo Neruda”.
Televisión Nacional de Chile y ORTF, octubre de 1971.

 

4. Un puente entre las artes

 
Lo que sucede con la poesía es que informa sobre todas las artes. Una persona que conoce la poesía, que siente la poesía, que sabe lo que es la poesía, tiene una información sobre pintura, música, literatura, en cualquiera de sus géneros.
 
“Nostalgias cachacas de un costeño varado”.
El Tiempo, abril de 1990.

 

5. La virtud de la mala poesía

 
Mi formación es esencialmente poética. Yo empecé a interesarme por la literatura a través de la poesía. Pero te digo más: a través de la mala poesía, porque tú no puedes llegar a la buena poesía sino por la mala poesía. No puedes llegar a Rimbaud, a Valéry sino por Núñez de Arce y por toda la poesía lacrimógena que le gusta a uno en el bachillerato cuando está enamorado. Esa es la trampa, la carnada que te agarra para siempre a la literatura. Por eso soy un gran admirador de la mala poesía. Y por eso lo que más admiro de la literatura española no es la novela sino su poesía.
 
“Gabriel García Márquez: diez mil años de literatura”.
Revista Bohemia, 1979.

 

6. El surtidor de la nostalgia

 
La nostalgia es la fuente de toda literatura y de toda poesía.
 
“Gabo para norteamericanos”.
Los Angeles Times Magazine, noviembre de 1990.
 

7. Poesía a la moda

 
Se puso de moda la novela. Ojalá se pusiera de moda la poesía, que es una expresión que todavía va más lejos.
 
“El periodista es hoy en Colombia un corresponsal de guerra”.
El Espectador, enero de 1991.

 

8. Por un pacto entre poetas y novelistas

 
Creo que los poetas y los novelistas podemos llegar a un acuerdo de coexistencia pacífica, en el sentido de que los poetas sean cada vez más narradores y los novelistas seamos cada vez más poetas.
 
“Gabriel García Márquez entrevista a Pablo Neruda”.
Televisión Nacional de Chile y ORTF, octubre de 1971.

 

9. Poesía revolucionaria

 
La poesía es revolucionaria… si es buena.
 
“García Márquez y la música”. Revista Opina, 1984.
 

10. El Siglo de Oro y Piedra y Cielo

 
Siento que mis trabajos de novela son trabajos esencialmente poéticos. Entonces, los grandes poetas amados son los grandes poetas del Siglo de Oro: Góngora, Quevedo, Garcilaso, Lope de Vega… Después la gente de Piedra y Cielo y ese es el sustento básico de toda mi obra.
 
“Nostalgias cachacas de un costeño varado”. El Tiempo, abril de 1990.

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